La verdad detrás de una sonrisa que cambia
¿Te has mirado alguna vez una foto vieja y pensado: "¡Dios, qué blancos tenía los dientes antes!"? La verdad es que no eres el único. Es algo que nos pasa a casi todos, y aunque a veces nos preocupa por estética, en realidad es un proceso bastante normal. Nuestra sonrisa no es un esmalte inmutable como el de una taza; es más bien como un pullover blanco favorito que, con el tiempo y el uso, va perdiendo su brillo original.

En el área de Salud del policlínico Abelardo Ramírez, del municipio de Plaza de la Revolución, en La Habana, inició una intervención sanitaria dirigida a proteger a la población adulta mayor.
Hace exactamente 92 años, el 14 de enero de 1934, la Compañía Cubana de Electricidad fue intervenida por el líder revolucionario Antonio Guiteras motivo por el cual fue instituida esa fecha para conmemorar el Día del Trabajador eléctrico en Cuba.
Con el propósito de contribuir al bienestar físico y familiar, la fundación neerlandesa Stichting Cuba Adelante colabora con instituciones de la salud pública y grupos poblacionales vulnerables de la provincia de Holguín mediante la entrega de diversos donativos.
La boca parece pequeña, pero por dentro es un escenario de alta complejidad. Sin embargo, cuando uno lo piensa, surge una pregunta muy lógica: si en todos esos conductos termina saliendo saliva, ¿para qué tantos? ¿No bastaría con una “manguera” única llenando todo de una vez? La respuesta es que la saliva no es solo “agua de la boca”: es una mezcla finamente dosificada, producida por varias fábricas distintas, cada una con su estilo, su tarea y su momento de gloria. Imagina una orquesta. No suena igual un solo violín que una sinfónica completa. Algo parecido pasa con las glándulas salivales.
Recordaron uno de los capítulos más desgarradores de la historia de Cuba, diciembre trajo el homenaje a los mártires de las Pascuas Sangrientas, ante el monumento que perpetúa el hecho en la ciudad de Holguín.
Se me ocurre pensar que en algún momento cepillando nuestros dientes nos hemos lesionado la encía, lengua o la comisura del labio. A mí me sucedió y dije entre dientes: ¡ Deberíamos tener piel por fuera y por dentro, algo bien resistente!









