¿Se te fue por camino viejo?
En la aparente simpleza de nuestras acciones cotidianas, se esconden a veces coreografías de una precisión milimétrica, auténticas proezas de la evolución. Dos de las más vitales —tragar y respirar— comparten un estrecho y peligroso escenario: nuestra garganta. Que no fallecen nunca es el resultado de un mecanismo de timing perfecto, una danza neurológica que ejecutamos miles de veces al día, casi siempre sin ser conscientes de su majestuosa complejidad.

Si el corazón es el tambor que marca el compás de la vida y el cerebro el director de la orquesta, el hígado es, sin duda, el químico maestro, el alquimista infatigable que trabaja entre bambalinas. Ubicado en la penumbra del abdomen, este órgano de aspecto modesto y color terroso ejecuta, en un silencio absoluto, una asombrosa sinfonía de más de quinientas reacciones bioquímicas. Su trabajo es la esencia misma de la transformación: convertir lo tóxico en inocuo, lo complejo en simple, y lo ingerido en vida.
El servicio de radioterapia del Centro Oncológico Territorial de Holguín mantiene su vitalidad con el funcionamiento de tres equipos destinados al tratamiento de pacientes con tumores malignos.
Los servicios del Centro Oncológico Territorial de Holguín, que benefician a pacientes del oriente cubano, figuran entre los afectados por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla.
El sistema de salud en la provincia de Holguín garantiza la vitalidad del equipamiento médico como parte de las acciones dirigidas a mantener la calidad de los servicios en medio de la situación excepcional que enfrenta el país.