Fundación neerlandesa Stichting Cuba Adelante colabora con instituciones de la salud en Holguín
Con el propósito de contribuir al bienestar físico y familiar, la fundación neerlandesa Stichting Cuba Adelante colabora con instituciones de la salud pública y grupos poblacionales vulnerables de la provincia de Holguín mediante la entrega de diversos donativos.

La boca parece pequeña, pero por dentro es un escenario de alta complejidad. Sin embargo, cuando uno lo piensa, surge una pregunta muy lógica: si en todos esos conductos termina saliendo saliva, ¿para qué tantos? ¿No bastaría con una “manguera” única llenando todo de una vez? La respuesta es que la saliva no es solo “agua de la boca”: es una mezcla finamente dosificada, producida por varias fábricas distintas, cada una con su estilo, su tarea y su momento de gloria. Imagina una orquesta. No suena igual un solo violín que una sinfónica completa. Algo parecido pasa con las glándulas salivales.
Se me ocurre pensar que en algún momento cepillando nuestros dientes nos hemos lesionado la encía, lengua o la comisura del labio. A mí me sucedió y dije entre dientes: ¡ Deberíamos tener piel por fuera y por dentro, algo bien resistente!
Si le digo que mencione las articulaciones que conozca, casi estoy seguro que olvida una. ¿Cuál será?. Cuando pensamos en articulaciones, casi todos imaginamos rodillas que se doblan, codos que giran o dedos que se entrelazan.
La naturaleza no hace las cosas por capricho: tener “dos juegos” de dientes no es un error de diseño, es una estrategia brillante para acompañar el crecimiento del cuerpo desde la infancia hasta la vida adulta. La dentición de leche y la permanente son como dos generaciones de herramientas adaptadas al tamaño de la boca y a las necesidades de cada etapa de la vida.