Cuba celebró el día de la enfermería cubana con un total de más de 85 mil enfermeros, de los cuales un número considerable se encuentra prestando servicios en más de una veintena de países. 

Hay mucho de sacrificio, humanismo y sensibilidad en la Enfermería. Quienes la han elegido como la profesión de sus vidas, podrán hablar, sin duda, de lazos que, más allá de responsabilidades laborales, abarcan un respeto infinito por la vida. 

Se escogió el tres de junio como Día de la Enfermería cubana en honor al nacimiento de Victoria Brú, enfermera cubana, primera mártir dentro de su especialidad, que falleció con solo 42 años de edad el 7 de diciembre de 1918, a causa de una epidemia de influenza que azotó a la ciudad de Cienfuegos, donde laboraba entonces. 

Con orgullo sincero puede Cuba hablar de los hombres y mujeres que se han formado para constituirse en puntales insustituibles de nuestro sistema de Salud. Invaluable ha sido siempre su entrega, en favor de sostener los logros del sector que exhibe el país, y que lo convierten en paradigma ante el mundo. 

Todos nuestros profesionales de la Enfermería, que en su propia patria y en tierras lejanas han hecho gala de los más hermosos valores humanos, gozan, y gozarán siempre del mayor de los tesoros, el amor de su pueblo, de quienes han recibido el alivio de sus manos, porque tanta entrega no podrá jamás pasar inadvertida.

FOTO: periódico Granma