La Hilandería Inejiro Asanuma, del municipio de Gibara, impulsa la gestión ambiental de residuos industriales mediante el reciclaje y la economía circular, con el objetivo de reducir el impacto al medioambiente, favorecer el bienestar comunitario y sostener sus producciones.
Duniet Bruceta Leyva, director de la industria, informó que la fábrica, primer eslabón de la cadena textil en Cuba, recicla casi la totalidad de los desechos del proceso de hilado, entre ellos hilos, retazos de tela, plásticos y plomo, a fin de evitar la contaminación del entorno.
En medio del complejo contexto nacional, agravado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos a Cuba, la planta estableció un sistema de recuperación acorde con sus niveles productivos, a través del cual se monitorea el material generado, se garantiza su correspondencia con el rendimiento de la planta y se reincorporan los desperdicios al proceso de fabricación.
Adolfo Sarmiento Ramos, especialista en Inversión de la entidad, explicó que, entre las acciones adoptadas para mitigar la contaminación, se mejoraron los sistemas de recolección en las líneas de hilado, donde cada fase productiva dispone de cámaras de depósito.
La manufactura de colchones y frazadas de piso se beneficia con el empleo de los retazos extraídos, los cuales son procesados en moledoras hasta convertirlos nuevamente en fibra, comentó.
Aunque la transformación del algodón, principal materia prima de la entidad, genera abundante polvo, la planta cuenta con un cuarto de extracción considerado referente de modernidad en América Latina, además de sistemas menores que mantienen limpio el ambiente laboral y protegen la calidad del aire en la comunidad, señaló.
El especialista añadió que, por esos resultados, la institución ostenta la categoría tres de impacto ambiental; asimismo, como parte de sus prácticas, aprovecha ese material como abono fertilizante y recupera el plomo de los accesorios rotos mediante refundición en moldes elaborados en la propia hilandería.
Gracias a ese procedimiento se fabricaron más de mil 400 piezas y componentes de repuesto en lo que va de año, orientados a mantener activo el equipamiento de sus cinco talleres, lo cual contribuye a la sustitución de importaciones, acotó.
Entre las producciones derivadas de la economía circular destacan los cordeles, obtenidos a partir del hilo fuera de norma y empleados en las industrias cárnica y cervecera, además de conos y tubos plásticos confeccionados con residuos de inyección.
El técnico precisó que los mínimos desperdicios sólidos resultantes se depositan en áreas designadas por los servicios comunales, en cumplimiento de las regulaciones ambientales vigentes.
La Hilandería Inejiro Asanuma figura entre las industrias afectadas por las sanciones de Estados Unidos a Cuba, medidas que limitan la adquisición de piezas de repuesto, componentes electrónicos y materias primas, y dificultan el acceso a la inversión extranjera.
FOTOS: Juan Pablo Carreras Vidal

