En el 52 Aniversario de la desaparición física de Lázaro Peña, la Empresa de Cigarros que lleva su nombre en la provincia de Holguín, se reinventa en cada uno de sus procederes a favor de los retos y exigencias que demande el país, preponderando los valores del trabajador, los mismos por los que siempre luchó el "Capitán de la clase obrera" en Cuba.
En el contexto del desarrollo de acciones y actividades por los 25 años de creada esta industria cigarrera en el territorio, la misma se destaca a nivel de país como un referente de la innovación y del aprovechamiento de los recursos; junto a las labores vínculadas a la Ciencia y la Técnica, además de la Gestión Ambiental.
Por otra parte, la eficacia de los procesos, la comercialización de productos, la Gestión del Capital Humano, el Programa de Atención al Hombre y la Seguridad y Salud del Trabajo; son otros de los baluartes dignos de resaltar dentro de este colectivo, edificados en el transcurso de las últimas dos decadas y media.
Un caso particular a tener en cuenta es la puesta en práctica de la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Nutricional, la misma se materializa con la contribución al bienestar de los trabajadores y sus familias mediante la implementación de una estrategia de autoconsumo, basada en el desarrollo de huertos y parcelas que fomentan la actividad agrícola en terrenos propios.
Aunque el actual escenario que enfrenta el país deja de ser favorable en disimiles aspectos socioeconómicos, estos hombres y mujeres no pasan por alto sus objetivos; entre los que figuran alcanzar utilidades superiores, desarrollar un capital humano competente y garantizar el mejoramiento continuo del sistema de control interno, por solo citar algunos ejemplos.
Es por ello, que a lo largo de estos 25 años y fabricando un cigarrillo legítimamente criollo, la Empresa de Cigarros de Holguín se ha ganado por derecho propio llevar el nombre del "Capitán de la clase obrera", el mismo que defiende con perseverancia, resultados y orgullo desde el primer día, el de Lázaro Peña.
FOTO: Orestes Rodríguez Fojo

