Me imagino que has notado esa molesta sensación de tener los oídos llenos de algodón justo cuando el piloto anuncia el descenso? No es una simple molestia. Es tu cuerpo librando una mini batalla física contra las leyes de la naturaleza.
El culpable no es el ruido del motor, sino el aire que nos rodea. Aunque los aviones están presurizados, la presión atmosférica dentro de la cabina cambia drásticamente durante el despegue y el aterrizaje. Para que escuches bien, la presión fuera del tímpano debe ser igual a la presión dentro del oído medio. Tu cuerpo tiene un truco para lograrlo: un pequeño conducto llamado trompa de Eustaquio.
Piensa en esta trompa como una pequeña compuerta que conecta tu oído medio con la parte trasera de la nariz y la garganta. Su trabajo es abrirse para dejar pasar aire e igualar la presión. El problema ocurre durante el descenso. La presión exterior sube muy rápido, pero la presión dentro de tu oído sigue siendo la de la altura. Esa diferencia empuja el tímpano hacia adentro como si fuera una tapa de conserva siendo succionada, impidiendo que vibre con normalidad. Así nace esa sensación de tapón y dolor.
¿Por qué a veces duele tanto? Porque si la trompa de Eustaquio está bloqueada por un resfriado, alergias o incluso sueño no puede hacer su trabajo a tiempo. El aire no sube, la presión se desequilibra y el tímpano sufre un microbarotraumatismo.
Pero no todo está perdido: tenemos un antídoto natural. La solución es tan humana como bostezar, masticar chicle o tragar saliva. Estos movimientos tiran físicamente de los músculos que abren la trompa de Eustaquio, permitiendo que entre una ráfaga de aire que iguala la presión de golpe. ¿Oyes ese "clic" o "pop"? Esa es la señal de victoria: tu oído acaba de equilibrarse.
Incluso hay un truco avalado por la ciencia, llamado maniobra de Valsalva: tápate la nariz, cierra la boca e intenta exhalar suavemente como si quisieras sonarte sin dejar salir el aire. Esto fuerza la entrada de aire justo donde se necesita. Recuerda: ese simple bostezo no es cansancio. Es tu sistema de altavoz interno reajustándose para escuchar el final del viaje.
FOTO: (Tomada de audicion-activa.es)

