Como guardianes celosos del entorno, los Centros Comunitarios Ambientales (CCA), de la provincia de Holguín, constituyen una apuesta sostenible para la preservación de la naturaleza, donde sobresalen más de mil especies endémicas de la flora y la fauna.
En playas, ecosistemas protegidos y localidades vulnerables se observan las huellas de estas instituciones en el cuidado del entorno en los municipios de Rafael Freyre, Gibara y Moa, con la premisa de involucrar a las nuevas generaciones.
Las costas y los manglares están entre los principales escenarios de protección de estos grupos impulsados por activistas comunitarios y con el apoyo de especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente (Citma).
Para Norkis Ochoa Aguilera, jefa de este programa en la delegación territorial del Citma, la educación ecológica es clave en proteger la naturaleza, sobre todo ante la amenaza de los efectos del cambio climático y la acción humana con los daños que ocasionaba.
Sobre las particularidades de Holguín, una de las provincias de mayor endemismo en Cuba, la experta resaltó que las principales acciones se enfocaban en informar sobre las características de las poblaciones protegidas, que tienen como rasgos distintivos la rareza y la ausencia de nombres comunes.
Estas instituciones acumulan logros en el cuidado de variedades nativas de la zona montañosa, entre ellas la polymita sulphurosa, el majá de Santa María, la cartacuba y el lagarto de palito ojo pardo, incluidas en los libros rojos de la flora y la fauna cubanas.
Concursos de participación infantil y charlas educativas destacan dentro de las principales actividades de los CCA, los cuales fortalecen vínculos con escuelas, museos, entidades culturales y nuevos actores económicos.
Cuando de reforestar y recuperar se trata, los niños del Centro Comunitario Ambiental del Grupo Empresarial del Níquel, materializado en el proyecto Ecoarte, acumulan una vasta experiencia en la recuperación de áreas afectadas por la minería.
Su participación en programas priorizados, de conjunto con entes del mencionado Grupo Empresarial, como la recuperación de terrenos dañados por ese tipo de laboreo, es de gran importancia en la devolución de las condiciones naturales a estos espacios, donde se ejecuta la siembra de especies propias, por ejemplo, el pinus cubensis.
Los más de cien niños integrantes de este programa se vinculan a escuelas e instituciones sociales para festejar efemérides medioambientales, realizar charlas educativas y proyectar videos didácticos en eventos y otros ámbitos.
Mientras el cambio climático ocasiona estragos en los ecosistemas, plantas y animales, desde los Centros Comunitarios Ambientales se hace una apuesta sostenible orientada a legar a las nuevas generaciones un entorno protegido.
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