La Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) explicó desde su perfil en la red social Facebook las proyecciones y actualización del sistema tributario sobre la base del eje temático No.12 de las nuevas trasformaciones económicas y sociales.
Este paquete de medidas, entre la 104 y la 116, están dirigidas a modernizar y simplificar el sistema tributario en Cuba, con el propósito de favorecer la transparencia fiscal, estimular la inversión y contribuir al desarrollo de los sectores económicos.
La comunicación oficial precisó que se implementará gradualmente el Impuesto sobre el Valor Agregado, comenzando por determinadas cadenas de producción y consumo, con tipos impositivos reducidos para productos de la canasta básica de bienes y servicios.
Se estableció la factura electrónica fiscal, acompañada de incentivos para su adopción, y se aplicarán bonificaciones al impuesto sobre las ventas y los servicios en correspondencia con los niveles de operaciones bancarizadas.
El Impuesto sobre Utilidades reducirá la carga fiscal del sector empresarial, ampliará la base imponible mediante la eliminación de deducciones especiales y aplicará un gravamen sobre ingresos brutos a las entidades que declaren pérdidas durante más de dos períodos fiscales.
En el sector agropecuario contarán con un tipo impositivo reducido, mientras se simplificará el cálculo del impuesto mediante la eliminación del término de utilidad per cápita, aplicándose directamente a socios de cooperativas agropecuarias y no agropecuarias.
Se diseñará un régimen de depreciación acelerada para inversiones en maquinarias y tecnologías destinadas a la producción de alimentos y al procesamiento industrial, con el fin de facilitar la recuperación de las inversiones.
Las medidas incluyen la disminución de la carga financiera por rendimiento de la inversión estatal y dividendos, condicionando el uso de los recursos liberados al desarrollo y la capitalización de las entidades.
Se aplicarán incentivos fiscales a actores económicos que financien inversiones en el sector social, y se actualizará el Impuesto sobre Ingresos Personales, modificando la escala progresiva y elevando el mínimo exento hasta el nivel del salario medio al cierre de 2025.
El régimen simplificado de tributación se retomará para actividades de menor complejidad, con ajustes automáticos según ingresos brutos anuales, y se incrementarán cuantías fijas de tributos como transporte terrestre, embarcaciones, documentos, impuestos ambientales y tasa por anuncios comerciales.
Finalmente, se diseñarán tarifas arancelarias e incentivos que favorezcan la producción nacional y la importación de materias primas, materiales, tecnologías y equipamientos destinados al aprovechamiento de fuentes renovables de energía.
La actualización del sistema tributario se articula con las transformaciones económicas y sociales en curso, orientadas a dinamizar la actividad productiva y atraer inversión extranjera en condiciones de seguridad jurídica, con el objetivo de fortalecer la sostenibilidad fiscal y el desarrollo del país.
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