Por cuestiones ajenas a su voluntad, la actriz Dailenys Fuentes Gálvez se mantiene alejada de la pequeña pantalla. Muchas veces ha intentado volver a trabajar, pero siempre pone por encima de la profesión sus obligaciones de madre y termina quedándose en el hogar con sus pequeños, una situación que no ha sido fácil para la artista y en la cual ha crecido en muchos sentidos.
Desde pequeña quiso ser artista. Luego de entrar al mundo de las artes escénicas, la actuación no solo fue una profesión, sino que se convirtió en un canal de liberación, autoconocimiento y exploración, definido por la comprensión de las personas y la vida.
Es una actriz multifacética, preparada para enfrentar cualquier personaje. “Me gusta representar vivamente y exponer lo bueno, lo malo, lo complejo y, de igual manera, inspirar y transmitir valores asociados a los cánones de la sociedad actual”, dijo la artista en entrevista exclusiva con el Portal de la TVC.
“Durante mi corta carrera he podido sacar del arte sus mejores designios y convertirlo en una herramienta transformadora, muy preciada por ser capaz de mejorar humana y socialmente a los hombres. Dentro de mis roles están Liset, en la novela Bajo el mismo sol; personajes interpretados en la serie Tras la huella; un videoclip junto al grupo musical Havana D’Primera y un cuento bajo la dirección de Heinking Hernández y la compañía de Jorge Martínez”, aseguró.
Con la madurez profesional necesaria, Dailenys ha logrado entender su ejercicio escénico como una forma de realización de la que no puede alejarse jamás.
“He logrado —a pesar de estar un poco distante de la televisión— encontrar el punto exacto donde considero valioso utilizar el arte como expresión creativa, modificadora y autorreguladora, que no puede ni debe emplearse de cualquier manera, al ser un producto resultante de muchos factores. Ojalá, en mi ejercicio artístico y en mi búsqueda creativa, pudiera dedicarle al arte el tiempo necesario para explotar tanto la actuación como el canto, porque te confieso que la música y el canto me hacen delirar, están dentro de mí”, aseguró.
En este recuento sobre sus valoraciones acerca del arte, Dailenys nos comentó sobre sus inicios artísticos, al considerar esa etapa una de las más importantes de su vida profesional.
“La actuación llegó en momentos en que comenzaba a probar suerte. Fue en la etapa de la adolescencia, cuando todo gusta, nada conviene y el mundo debemos ir ajustándolo a nuestros intereses y necesidades de manera paulatina. Y así fue, todo se ajustó como el zapato de Cenicienta, pero sin magia, sino con mi dedicación, con la bondad y el amor de muchas personas que contribuyeron a mi colocación en un camino seguro que hice mío y mediante el cual logré cumplir mi primera meta.
“En ese camino de sacrificios y perseverancia que son las artes escénicas, recuerdo a un profesor hermoso del municipio de Morón, de apellido Iglesia. Él condujo mis inquietudes artísticas y las de muchos jóvenes que, como yo, deseaban ocupar un espacio digno dentro del arte escénico en Cuba”, argumentó la actriz.
“Después conocí a la pedagoga y creadora Lissette Silverio, directora de la Escuela Nacional de Teatro, a quien agradezco sus enseñanzas, así como a mis amigas y a otros profesores que también me ayudaron y cuidaron con bondad, aunque haya sido de paso”, reveló.
“Mi familia... es lo más valioso e importante de este mundo para mí”, asegura Dailenys
Dailenys no ha hecho personajes especiales en televisión o en cine; sin embargo, está satisfecha con los que ha interpretado.
“El más significativo fue aquel atrevido de Bajo el mismo sol, que me puso en la mirada crítica de muchos y me convirtió en una actriz a seguir. Fue muy controversial y real al mismo tiempo. Sonó mucho en el momento por sus características temperamentales. Lo hice con mucha fuerza dramática, lograda gracias al apoyo de quienes me acompañaron en el trabajo. No fue mío solamente”, puntualizó.
La vida actoral de Dailenys se desenvuelve también en el teatro. Sobre esta plataforma expuso:
“En el teatro exploré más, como suele suceder, hasta llegar al personaje negativo de Clitemnestra. Me dio la posibilidad de mostrar a la artista que siempre me acompaña. Para hacer estos personajes me aíslo y me descompongo tanto que no siempre puedo atreverme, pues en ocasiones abandono todo lo que quiero cuidar”, aseveró.
La actriz expresó también: “Me gusta cualquier tipo de personaje, siempre y cuando esté bien elaborado y tenga la capacidad para decir, aclarar o definir situaciones… personajes que ofrezcan algo al espectador. No importa el mensaje, me interesan si son complejos e intensos”.
Dailenys considera que aún le restan muchos personajes por hacer, pues ha interpretado muy pocos. Aclaró que le gustan los tres medios, cada uno con sus particularidades.
“El cine lo he explorado menos, pero el teatro me ayuda mucho a ejercitarme, explorarme y desinhibirme. Es muy atrevido y me obliga a ser audaz, osada y, sobre todo, valiente para que todo salga como debe ser. Es un medio en el cual no hay margen para el error”.
En todos los éxitos de la actriz está presente su familia:
“Mi familia son mis tres hijos, mi esposo y yo, unidos a mi mamá, que siempre ha estado presente y activa; son también mi papá, mi hermano, mis tías y mis amigos, que de igual manera influyen en mi cuidado, formación y desarrollo profesional. Es lo más valioso e importante de este mundo para mí, tanto que pelearía con todas mis fuerzas por ellos si fuera necesario, acompañada por Dios”, afirmó.
Ya con un nuevo año de vida recién celebrado, Dailenys continúa enfocada en su familia y en los sueños que aún le quedan por conquistar dentro de la actuación. Mientras espera el momento oportuno para regresar plenamente a las pantallas y los escenarios, mantiene intacta la pasión por un oficio que la desafía constantemente y en el que, asegura, seguirá apostando por esos personajes complejos e intensos que tanto la apasionan.
FOTOS: Cortesía de la entrevistada y Archivo

