¿Por qué bostezas cuando ves a alguien bostezar? El contagio más raro del mundo. Estás tranquilo, en la sala, viendo televisión. De repente alguien bosteza. Y tú... bostezas. No tenías sueño. No estabas cansado. Pero ahí estás, con la boca abierta como un hipopótamo, sin entender qué pasó. ¿Es magia?
No, es algo mucho más raro. El bostezo se pega. Y no se pega como un resfriado: se pega como una idea. Los científicos llevan años rompiéndose la cabeza con esto. Porque el bostezo contagioso no tiene sentido lógico. Si bostezas porque tienes sueño, perfecto, eso es normal. Pero ¿por qué bostezas cuando otro bosteza? Ahí está el misterio. Y la respuesta te va a dejar con la boca abierta... otra vez.
Resulta que en tu cerebro existen unas células llamadas neuronas espejo. Son como pequeños actores dentro de tu cabeza: ven algo, y lo imitan.
Ven a alguien sonreír, y tú sonríes. Ven a alguien llorar, y se te aprieta el pecho. Ven a alguien bostezar... y .... Tu boca obedece sin preguntar. Es tu cerebro diciendo: "si él lo hace, yo también".
Pero hay algo aún más atónito. El bostezo contagioso no le pasa a todo el mundo igual. Los niños menores de cuatro años casi no se contagian. Las personas con autismo, muchas veces, tampoco. ¿Y sabes qué tienen en común? Que el contagio del bostezo está ligado a la empatía, a esa capacidad de ponerte en el lugar del otro. Bostezar cuando otro bosteza es, literalmente, tu cerebro diciéndote: "somos iguales, estoy contigo".
Y hay más. Los perros se contagian del bostezo de sus dueños. Los chimpancés también. Hasta los loros. Es como si la naturaleza hubiera inventado un idioma silencioso: el idioma de "estoy cansado, y tú también".
Cuando bosteces porque alguien más bostezó, no te avergüences. No es sueño, no es flojera. Es tu cerebro abrazando al otro sin que te des cuenta. Es la prueba más rara y más hermosa de que, aunque no queramos, estamos conectados.
FOTO: Tomada del Sitio Web Radio Reloj

