Desde las sedes universitarias y los distintos municipios de la provincia de Holguín, los pedagogos comparten experiencias para contribuir a una educación más cercana a las necesidades de estudiantes y profesores, propósito con el que fueron reconocidos los primeros maestros formados por la Revolución, quienes participaron en la Campaña de Alfabetización.
Maira Elsa Tortosa Vargas, presidenta de la filial holguinera de la Asociación de Pedagogos de Cuba detalló que dentro del tercer perfeccionamiento educativo la innovación es pilar fundamental para llevar conocimientos y apoyar la labor educativa.
Los primeros maestros formados por la Revolución asumieron la educación como una tarea esencial para construir una sociedad más justa e inclusiva.
Xiomara Garzón Montes de Oca, alfabetizadora holguinera refirió: "Me correspondió alfabetizar en Mayarí arriba, inicialmente estuvimos en lo que era la Comandancia del Segundo Frente, unos días hasta que nos ubicaron en las casas de los campesinos. Al año siguiente me gradúo, siendo seleccionada para trabajar en la Escuela para Maestros Primarios de Minas del Frío que comenzó su primer curso después de la campaña de alfabetización, aunque tenía 16 años cuando me gradué, no puedo olvidar mi primer día de clases porque todos los alumnos eran mayores que yo".
La labor de aquellos alfabetizadores contribuyó a reducir el analfabetismo y a reconocer la educación como un derecho de todo el pueblo.
Nancy Santiesteban Brito, maestra y alfabetizadora compartió: "La campaña de alfabetización abrió en mi el deseo y la vocación de ser educadora, eso me impulsó dos años despues para ir a Minas del Frío a estudiar mi primer año como maestra Makarenko".
Por su parte Divina Caridad Miranda Batista, otra de las alfabetizadoras holguineras recuerda: "Al concluir la campaña de alfabetización fuimos hacia La Habana y le dijimos al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz cuando pasamos por la tribuna, qué más tenemos que hacer y nos dijo... estudiar, estudiar y estudiar". Sus ejemplos representan compromiso, solidaridad y vocación de servicio, valores que marcaron a generaciones de educadores cubanos.
FOTO: Ariel M. Nico

