El periodista Alfredo Carralero Hernández, quien dirigió la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en Holguín hasta su jubilación, falleció en La Habana, donde recibía atención médica en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras por una afección hepática.
El Carra, como lo llamaban con cariño familiares y amigos, obtuvo el Premio por la Obra de la Vida de la ACN en 2019, el más importante que otorga el medio para reconocer la labor de sus profesionales.
Nacido en Antillita, barrio rural del municipio holguinero de Antilla, descubrió su vocación a los 12 o 13 años, al ver a su padre leer con atención periódicos y revistas.
Graduado de electricidad en el Instituto Tecnológico de Holguín, jamás cultivó esa especialidad, pues en 1969 comenzó su carrera como corresponsal de Juventud Rebelde en la antigua región de Banes y Antilla, tras concluir un curso en La Habana.
Fiel desde entonces a sus aspiraciones infantiles, acumuló múltiples premios y reconocimientos, entre ellos la condición de Vanguardia Provincial en 1994 y 1996 y la categoría nacional igual en 1998, otorgadas a trabajadores del Sindicato de la Cultura.
Poseía además distintas distinciones, entre ellas el Escudo de Holguín, que le concedió el Gobierno de la provincia a propuesta de la Unión de Periodistas de Cuba.
Como director del periódico ¡Ahora! creó las revistas Ámbito, dedicada al acontecer cultural; y Serranía, espejo de la vida en las montañas, e impulsó los espacios informativos Agente PNR y Ante el tribunal.
Laboró en la Agencia Cubana de Noticias y dirigió sus sedes en Sancti Spíritus, de la cual fue fundador; Ciego de Ávila y Holguín, esta última desde 2002 hasta su retiro.
Tras cumplir la Misión de Prensa en Venezuela, la Agencia de Información Nacional, actual ACN, lo seleccionó como el reportero más integral, etapa en la cual publicó 70 reportajes sobre los trabajadores de la Salud de esa nación.
Maestro de varias generaciones, hizo hincapié en la necesidad de cultivar la creatividad, romper esquemas y humanizar los productos informativos, siempre en función de los intereses del lector.
Defendió el trabajo en equipo y el intercambio de conocimientos entre colegas, y halló en las nuevas plataformas infocomunicacionales una herramienta que dinamizó y enriqueció su labor.
Colegas y amigos lo llamaron siempre profe, maestro y jefe, con cariño y admiración.
FOTOS: Juan Pablo Carreras Vidal

