En el marco del proyecto NutriVida, dio inicio en la provincia de Holguín el taller de capacitación orientado al fortalecimiento de los actores clave del sistema alimentario local. La iniciativa, liderada de forma coordinada por los sectores de Salud y Educación, cuenta con el respaldo técnico y operativo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Las jornadas iniciales centraron sus debates en consolidar la articulación entre los distintos integrantes de la cadena alimentaria territorial. La cita reunió a educadores, administradores de la Red de Protección Social, productores locales y especialistas de los equipos de Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo (PVR), quienes trabajaron en la revisión de matrices y en la alineación de estrategias intersectoriales.
Impacto, evaluación y sostenibilidad
Durante la apertura, Zoe Díaz, oficial de Nutrición del PMA, presentó un balance sobre los avances en la implementación del proyecto Nutri Vida. En su intervención, expuso los indicadores de impacto acordados, evaluó los logros alcanzados hasta la fecha y analizó los desafíos operativos que enfrentan los municipios donde se ejecuta el proyecto.
Díaz destacó además la trayectoria del PMA en el acompañamiento al Programa de Alimentación Escolar, subrayando el valor de los entornos escolares como plataformas estratégicas para garantizar el acceso constante a dietas variadas, inocuas y de alto valor nutricional para la infancia.
Asimismo, la agenda matutina priorizó la preparación del próximo estudio nutricional que se ejecutará en la provincia. Se enfatizó la importancia de realizar una labor previa de sensibilización en las comunidades y familias, asegurando que se comprendan los objetivos, la pertinencia y los beneficios directos que estas mediciones aportan al bienestar social.
Ejes prioritarios de trabajo
Las sesiones de trabajo grupal se estructuraron en torno a cinco pilares de gestión e intervención comunitaria:
Modelos de articulación local: Mecanismos para vincular de forma directa a las formas productivas y agricultores locales con las instituciones locales, asegurando un suministro constante de alimentos seguros y nutritivos.
Planificación nutricional por demanda: Determinación de requerimientos a partir de las normas de consumo de cada nivel educacional, garantizando menús balanceados y adaptados a las necesidades del desarrollo infantil.
Inocuidad y hábitos saludables: Capacitación técnica en grupos de alimentos, buenas prácticas de manipulación y promoción de patrones de consumo saludables.
Focalización de vulnerabilidades: Aplicación de diagnósticos y encuestas de campo para dirigir la asistencia alimentaria hacia los sectores con mayores niveles de riesgo o vulnerabilidad.
Gobernanza e intersectorialidad: Definición clara de roles, responsabilidades y mecanismos de cooperación continua entre Salud, Educación, Agricultura y los consejos de administración a todas las instancias.
La jornada ratificó la necesidad de consolidar alianzas estratégicas entre los sectores productivos y los programas de protección social, posicionando la colaboración técnica e institucional como la vía principal para elevar la calidad de vida y la seguridad alimentaria en un sector poblacional de gran vulnerabilidad en Holguín.
FOTOS: PMA del evento

